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sábado, 6 de junio de 2015

Gazpacho

El gazpacho es una sopa fría cuyo origen es desconocido, se habla del gazpacho andaluz, del manchego, eso sí, cada uno con su peculiaridad, pero a ciencia cierta no se sabe con seguridad de donde procede.

Es un buen antídoto para combatir los calores del sur. Mi madre lo solía poner en verano mientras estuvo viviendo por el norte e incluso aunque hubiera días que el clima no lo recomendara, pues como me decía, le recordaba paisajes y olores de su tierra.

Ahora ya instalada de nuevo en tierras donde Lorenzo rara vez da la espalda y para recuperar el tiempo perdido es habitual que, cuando vamos de visita nos ofrezca este plato vitaminado como parte de su invitación culinaria.

Y es que donde esté un gazpacho casero que se quite el envasado. Sí, puede estar bueno, pero lo natural, amiga mía, siempre le superará.

Asi que como un básico para competir con los sofocos de esta primavera loca, aquí os lo dejo como recomendación. Una forma de tomar verdura sin perder un ápice de sus propiedades.

Feliz sábado! 

Ingredientes para 4 raciones apróximadamente:

1 kg. de tomates maduros y bien rojos

1 pimiento verde

1 pepino

1/2 cebolla

1 diente de ajo

3 cucharadas de aceite de oliva

3 cucharadas de vinagre de vino blanco

Sal

En primer lugar limpiaremos las verduras pasándolas por agua y dejaremos escurrir. Le sacamos las pepitas al pimiento y lo cortamos en trozos. Pelamos el pepino y lo troceamos también.

Cogemos un vaso de batidora y le añadimos los tomates que también habremos troceado -yo antes suelo quitarle la piel, pero esto es opcional-. Añadimos la cebolla y el ajo cortado así como el pepino y el pimiento. Trituramos hasta lograr una crema fina.


A continuación añadimos la sal y las tres cucharadas de vinagre. Batimos de nuevo. Y por último añadimos las tres cucharadas de aceite y batir.

Probar e ir rectificando si así fuese necesario hasta que se encuentre a nuestro gusto.

Se sirve frío y acompañado de una picada de huevo, pimientos, pepino, cebolla e incluso de picatostes bien troceado todo en dados para que cada comensal se sirva al gusto.


*Nota: una manera de conseguir el color rojo al triturar las verduras es añadir siempre al final el aceite, ya que al batir de nuevo irá recuperando poco a poco ese tono rojizo peculiar de este plato.

*Nota: si nos queda muy líquida podemos añadir una rebanada de pan ablandada en agua previamente. Si en cambio nos queda muy espesa, con un poco de agua fría será suficiente.