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domingo, 7 de febrero de 2016

Ensalada templada de setas y piñones

Soy una enamorada de las ensaladas, ni qué decir tiene que de pequeña lo de comer verde para mí solo lo hacían las vacas y claro, yo ni probarlas. Es curioso ver que se aprende a comer a medida que una va cumpliendo años. Es sabido que casi todos los peques hemos puesto caras cuando nos traían cosas verdes en el plato, al menos en mi caso era así. Hoy día me digo, ay majica pero que tontita que eras....

Quizás fuese un proceso de adaptación por el cual debía de pasar para hoy darme cuenta de lo mucho que me estaba perdiendo. Mi noción de sabrosidad, gustosidad o como quieras llamarlo de un plato lo dictaminaba sus colores, si algo llegaba a él de color verde la de problemas que le daba a mi madre. ¿Te crees que he llegado a pensar que odiaba el verde? Al menos esa es mi conclusión pues recuerdo un vestido verde, que me hacían poner y mis lagrimitas que me costaba....

Pero hoy, siendo una mujer hecha -aunque no sé si derecha-, lamento aquellas decisiones, asi que ahora toca resarcirse. Feliz fin de semana.



Ingredientes para 4 personas:

100 gr. de berros

200 gr. de setas

50 gr. de piñones

1 diente de ajo hermoso

Sal

Aceite de oliva Virgen Extra

Crema balsámica de Kiwi

Elaboración:

Como siempre digo muy sencillo, colocamos los berros que han de estar limpios en una fuente y le echamos un poco de sal. Picamos un diente de ajo. A continuación cogemos las setas, las lavamos un pelín para quitarles la tierra y las secamos. Acto seguido las cortamos en trozos. En una sartén con un poco de aceite de oliva sofreímos el ajo y cuando empiece a adquirir color le añadimos las setas que saltearemos brevemente a fuego más fuerte y salamos. Ojo, no dejarlas mucho porque enseguida empezarán a soltar agua. Apartamos y lo echamos a la fuente. 


Cogemos unos piñones y los tostamos un poco en una sartén. Hacemos lo mismo, los echamos por encima de las setas. Aliñamos con la crema balsámica afrutada y el aceite de oliva. Por último, servir.

* La crema balsámica se puede sustituir por cualquier otra, por ejemplo un vinagre de manzana también le va muy bien. Los piñones también quedan bien sin tostar. Debido a su alto precio en la actualidad, -yo los compré a 69 € el kilo, para alucinar-, los sustituyes por almendras, nueces o avellanas que le seguirá dando el toque a fruto seco y mucho más económico.