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domingo, 7 de febrero de 2016

Ensalada templada de setas y piñones

Soy una enamorada de las ensaladas, ni qué decir tiene que de pequeña lo de comer verde para mí solo lo hacían las vacas y claro, yo ni probarlas. Es curioso ver que se aprende a comer a medida que una va cumpliendo años. Es sabido que casi todos los peques hemos puesto caras cuando nos traían cosas verdes en el plato, al menos en mi caso era así. Hoy día me digo, ay majica pero que tontita que eras....

Quizás fuese un proceso de adaptación por el cual debía de pasar para hoy darme cuenta de lo mucho que me estaba perdiendo. Mi noción de sabrosidad, gustosidad o como quieras llamarlo de un plato lo dictaminaba sus colores, si algo llegaba a él de color verde la de problemas que le daba a mi madre. ¿Te crees que he llegado a pensar que odiaba el verde? Al menos esa es mi conclusión pues recuerdo un vestido verde, que me hacían poner y mis lagrimitas que me costaba....

Pero hoy, siendo una mujer hecha -aunque no sé si derecha-, lamento aquellas decisiones, asi que ahora toca resarcirse. Feliz fin de semana.